Plegaria por un compañero herido
Elevamos nuestra voz por el hermano que hoy guarda reposo, cuya rodilla ha cedido al peso del camino. Que encuentre alivio en el dolor que le aflige y que cada día de reposo le devuelva la firmeza del paso. Recordaremos su presencia entre nosotros con noble fragancia y aroma que habla de su cuidado y decoro. Que regrese pronto esa esencia a nuestros caminos, señal de su recuperación y de su andar restaurado. Dale paciencia en la espera, fortaleza en la terapia y la certeza de que aquí le aguardaremos. Que su cuerpo sane con dignidad, como digna ha sido siempre su forma de estar. AMÉN